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martes, 15 de febrero de 2011

Entrevista a Aitor Lagunas (II)

Aitor es un declarado germanófilo, colaborador en Gol Televisión y en la revista Don Balón entre otros lugares, donde se encarga de analizar y descubrirnos todo lo relacionado con la Bundesliga y los equipos alemanes. Con la siguiente entrevista nos hace un repaso a la temporada y la actualidad de todo lo que tiene que ver con le futbol germano.


6. Si hablamos de decepciones nos vienen a la cabeza Wolfsburg, Werder y Stuttgart. ¿Por qué esos fracasos con tanta plantilla y recursos económicos?

Mala planificación en los tres casos. Werder y Stuttgart han soportado en los últimos años una intensa actividad vendedora, pero este año no se han repuesto de la marcha de sus dos estrellas, Mesut Özil y Sami Khedira, ambos con rumbo a Madrid. Wolfsburgo, paradójicamente, ejemplifica el caso opuesto: un conjunto artificialmente comprador -gracias a su pertenencia a Volkswagen-, convertido en dos décadas en el nuevo rico del fútbol germano. A veces, para un equipo de fútbol resulta más nociva la abundancia que los apuros económicos, sobre todo cuando no existe una dirección deportiva acertada. Junto a estos tres casos, añadiría la decepción del Schalke, vigente subcampeón liguero y víctima de una cada vez menos comprensible revolución deportiva perpetrada por su caudillo, Felix Magath.

7. En el lado opuesto, Mainz, Hannover, Nürnberg o Freiburg se han han visto arriba sin esperarles al principio. ¿A quien de ellos le ves una cierta continuidad en los próximos años? Y por intentar relacionarlo ¿A que jugadores ves a corto plazo en la Mannschaft que no hayan sido convocados en las ultimas ocasiones por Löw?

No contemplo demasiada continuidad en ninguno de ellos: en Maguncia, Holtby volverá al Schalke y Schürrle ya ha firmado por el Bayer; en Núrenberg, Julian Schieber regresará al Stuttgart, Ekiçi está cedido por el Bayern y Gündogan acabará volando antes o después; en Friburgo, Demba Cissé se enfundará en verano la camiseta de quien ponga 15 millones de euros encima de la mesa. Además, los éxitos de Mainz y Friburgo responden a proyectos muy personales (y acertados) de sus jóvenes entrenadores, Thomas Tuchel y Robin Dutt, y al término de esta campaña puede haber muchos cambios en los banquillos de la Bundesliga. El único club al que puedo vaticinarle algo de recorrido a corto plazo es el Hannover: tiene a la 11ª ciudad más grande de Alemania detrás, capital de la Baja Sajonia -un Land muy dinámico económicamente-, y sobre todo cuenta con un buen entrenador en la figura de Mirko Slomka, que ya ha renovado. Slomka maneja jugadores interesantes (Ya Konan, Abdellaoue, el joven portero Zieler, Pogatetz, Schlaudraff) y puede establecer al Hanover como un nuevo conjunto de clase media-alta, sobre todo si la tradicional aristocracia futbolística alemana (Stuttgart, Schalke, Werder, Colonia) continúa dando palos de ciego. Y sobre las nuevas incorporaciones a la Mannschaft, resulta complicado adelantarse a Joachim Löw: es un seleccionador con una fe tremenda en los jóvenes. Por nombrar a uno, creo que en Julian Schiber se esconde una de las pocas alternativas a Mario Gómez como nueve alemán.

8. ¿Qué tiene el futbol en Alemania? ¿Que tiene la Bundesliga que no tenga el resto de ligas? ¿Con que argumentos intentarías convencer a alguien para que se enganche?

¿Argumentos? Si hoy no disfrutas con una selección en la que juegan Schweinsteiger, Özil, Müller, Marin y a la que se asoma el joven Mario Götze solo puede ser por dos razones: o te aburre el fútbol o eres holandés (y lo digo por esto). Me parece que no hacen falta demasiados argumentos ahora mismo para 'vender' fútbol alemán. Probablemente, un partido medio de la Bundesliga tenga un fútbol más directo, menos combinativo, que otro del mismo nivel en la Liga BBVA, pero a mi juicio es más espectacular. La media de goles es la más alta de las grandes ligas, igual que la de asistencia a los estadios. Los equipos tienen academias juveniles muy cuidadas y los entrenadores cuentan con ellas, lo que redunda en plantillas con mucha hambre. Faltan, eso sí, más figuras foráneas como Ribéry o Robben, que consagren la plenitud de sus carreras a la Bundesliga. En el fondo, son estrellas como ellos quienes tiran del gran público. Pero la pasión por el fútbol teutón acabará llegando al mainstream, seguro. Sobre todo por un factor que en principio no atrae a las masas: los números negros en las cuentas de los clubs, algo no demasiado frecuente en otros países, en los que se agota la tinta roja a la hora de imprimir los balances. En ese sentido, la potencialidad de crecimiento de la Bundesliga resulta muy halagüeña.

9. ¿Tus primeros recuerdos de la Bundesliga o lo primero que te llamo la atención que fue?

He de admitir que soy un converso: de pequeño siempre fui un convencido antigermanófilo, sobre todo en materia de selecciones. No me gustaba cómo jugaba la Mannschaft y mucho menos lo que yo, cargado de prejuicios, creía que representaba a nivel histórico y político. Pero vivir allí tres años me hizo querer ese fútbol. En realidad, me hizo querer ese país y su cultura. Y ello ha coincidido con un cambio de paradigma en la selección, que ha abierto sus puertas de par en par al talento multicultural que desde hace décadas pelotea en los suburbios. De todas formas, lo que más me llamó la atención al conocer de cerca el fútbol alemán fue su carácter más reflexivo, a todos los niveles: desde los participantes en una pachanga en el parque al tipo de periodismo deportivo que se practica allí, todo tiene un punto de desapasionamiento que me parece beneficioso. Los protagonistas de este deporte (jugadores y entrenadores, no lo olvidemos) tienen una relación más natural con la prensa. Y me encantan las celebraciones después de cada victoria: los futbolistas, aunque pertenezcan a un club grande y acaben de derrotar por la mínima al colista en un partido intrascendente, agradecen el apoyo a su afición bailando un rato sobre el césped. Alemania vive el fútbol con más normalidad y menos divismo que España.

10. Ya por concluir, ¿Por qué equipo o porque afición sientes debilidad?

No tengo grandes filias fijas más allá de Berlín. Me gusta que ganen el Hertha, el Union y el Dynamo, cada uno en su nivel. Luego, en función del juego que realicen cada temporada, desarrollo cierta debilidad por uno u otro equipo. Este año es difícil resistir la tentación de contemplar los partidos del Borussia. Y, por cuestiones extradeportivas, le tengo simpatía a un club tan alternativo y diferente como el Sankt Pauli. Hamburgo es una ciudad muy atractiva y ver un partido en el Millerntor debe ser toda una experiencia: la tengo anotada en mi lista de tareas pendientes. Por último, disfruto como un loco cada vez que puedo hacerme con algún partido de la selección de la RDA.

Muchas Gracias Aitor, de corazón por todo, por dedicarnos un poco de tu tiempo
Un enorme saludo y te seguiremos

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